Esta mermelada de chía sin azúcar es una alternativa sencilla a las mermeladas tradicionales. Aprovecha el dulzor natural de la fruta y la capacidad espesante de la chía para conseguir una receta rica en fibra y muy fácil de preparar.

Preparar mermelada de chía en casa es una forma muy sencilla de disfrutar del sabor de la fruta utilizando únicamente los ingredientes que tú eliges. A diferencia de muchas mermeladas comerciales, que suelen contener grandes cantidades de azúcar añadido, aquí la protagonista es la fruta y la chía aporta la textura de forma natural, además de un extra de fibra.

Lo mejor de esta receta es que puedes adaptarla completamente a tus gustos. Puedes prepararla con fresas, frutos rojos, ciruelas, melocotón, mango o cualquier fruta que tengas en casa, tanto fresca como congelada. La fruta ya aporta un dulzor natural, por lo que muchas veces apenas hace falta añadir ningún otro endulzante. Mi consejo es probar siempre la mezcla antes de añadir más dulzor, ya que cuando la mermelada se enfría suele resultar más dulce que cuando está caliente.

Además de ser muy fácil de preparar, es una receta muy versátil. Puedes utilizarla para acompañar un yogur natural, unas tostadas, un porridge, un muesli casero, unos pancakes o incluso añadir una cucharada a un batido. Tener un bote preparado en la nevera es una forma práctica de dar más sabor a muchos desayunos y meriendas sin recurrir a productos más procesados.

¿Por qué añadir la chía al final?

Las semillas de chía contienen grasas insaturadas, entre ellas ácidos grasos omega-3 de origen vegetal. Por eso prefiero incorporarlas cuando la fruta ya se ha retirado del fuego. De esta forma evitamos someterlas innecesariamente a altas temperaturas y, además, aprovechan mejor su capacidad para absorber líquido y espesar la mermelada de forma natural.

La fibra forma parte de una alimentación que favorece un buen tránsito intestinal, pero no es el único factor que influye. Si te interesa este tema, en el artículo Cómo aliviar el estreñimiento de forma natural encontrarás otros hábitos que también pueden ayudarte.

Mermelada de chía (con la fruta que tu quieras)

10 minutos de tu vida para un resultado delicioso y nutritivo. A mí esta mermelada me encanta hacerla con mix de frutos rojos o sólo con fresas, pero te puedes animar con las combinaciones que más te gusten. MUY IMPORTANTE: añadir la chía cuando ya sacamos la olla del fuego, así se preservan en mejor estado las grasas insaturadas que contienen estas semillas. Con esto tendrás una fuente de fibra que va a alimentar tu microbiota, siempre y cuando no le pongas azúcar y no te pases al endulzar. La fruta ya es dulce por si sola, busca el punto justo y ten en cuenta que cuando enfríe la notarás más dulce que en caliente, o sea que con cuidado
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 5 minutos

Equipo

  • Botes muy limpios y secos para poner la mermelada o simplemente en un tupper.
  • Tapas para los botes

Ingredientes
  

  • 3 tazas de fruta fresca o congelada yo usé fresas frambuesas y arándanos
  • 2 cucharadas de zumo de limón o lima fresco opcional
  • 3 cucharadas de semillas de chía
  • algo para endulzar si necesario: yo usé eritritol y una cucharada de jarabe de arce para dar un toque
  • vainilla en polvo al gusto
  • ralladura de medio limón opcional
  • 1 pizca de sal

Instrucciones
 

  • Pon las fresas y las frambuesas en un cazo con un par de cucharadas de agua mineral, una pizca de sal y cocínalo a fuego medio un par de minutos y vas removiendo de vez en cuando.
  • Si no quieres encontrar trozos, tritura un poco con la batidora de mano.
  • Hecha el zumo de limón, remueve bien y prueba el sabor, así verás si es necesario endulzar más o menos. El zumo de limón es opcional, sirve para preservar el color de la fruta, si no lo quieres poner no hace falta, pero la fruta se te puede oxidar un poco.
  • Endulza al gusto y hierve un par de minutos más. Yo en este punto añado los arándanos enteros, porque me gusta que encontrarlos cuando me como la mermelada, pero si a ti no te gusta, añade los arándanos al principio y tritúralos con el resto de la fruta.
  • Retira del fuego, añade la chía y remueve bien, deja que repose un par de minutos y vuelve a remover y repite lo mismo un par de veces.
  • Cuando se enfríe espesará bastante, si te gusta más espesa puedes poner más chía.
  • Ponla en un tarro de cristal que puedas tapar herméticamente y guárdala en la nevera. Se conserva una semana aproximadamente.

Notas

Esta mermelada sólo se conserva durante una semana aproximadamente, ya que es fruta fresca ligeramente endulzada y nada más. Las mermeladas convencionales se conservan mucho tiempo por su alto contenido en azúcar, que actúa como conservante, al no llevar azúcar no pasa lo mismo con esta.
Es importante añadir la chía una vez retirada la mezcla del fuego, para evitar poner las grasas insaturadas que contiene a altas temperaturas.
Es ideal para añadir a yogures, porridge, mueslis, batidos y…sí, esta sí te la puedes comer a cucharadas si se te antoja.

FAQ

¿Cuánto dura una mermelada de chía casera?

Aproximadamente una semana en la nevera, siempre que se conserve en un recipiente limpio y bien cerrado.


¿Es necesario añadir azúcar?

No. Si utilizas fruta madura, muchas veces no hace falta añadir azúcar. Puedes ajustar el dulzor según tus preferencias.


¿Por qué añadir la chía al final?

Porque así se evita exponer durante más tiempo sus grasas insaturadas a altas temperaturas.


¿Qué frutas se pueden utilizar?

Puedes prepararla con fresas, frutos rojos, ciruelas, melocotón, mango o prácticamente cualquier fruta.


¿Cómo puedo tomar la mermelada de chía?

Es perfecta para acompañar yogures, tostadas, porridge, muesli, batidos o como relleno de postres caseros.


Ruth Magem
Dietista
Colegiada ASNADI 1002

Dietista Barcelona
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