Lasaña de espinacas a la catalana: una forma diferente de comer verdura
Esta lasaña de espinacas combina uno de los platos más conocidos de nuestra cocina, las espinacas a la catalana, con una preparación que suele gustar a casi todo el mundo: la lasaña.
Y precisamente por eso me gusta esta receta. Comer más verduras resulta mucho más fácil cuando dejamos de pensar en ellas únicamente como algo hervido, una ensalada o un acompañamiento. Las verduras también pueden formar parte de platos reconfortantes, sabrosos y que realmente apetezca poner encima de la mesa.
Además, las espinacas combinan especialmente bien con el punto dulce de las pasas y el sabor y la textura de los piñones. Si en casa cuesta comer verduras o simplemente estás cansada de prepararlas siempre de la misma manera, esta puede ser una buena receta para salir de la rutina.
¿Qué aportan las espinacas?
Las espinacas son una verdura de hoja verde muy interesante desde el punto de vista nutricional. Aportan fibra, folatos, carotenoides y minerales como potasio, magnesio y hierro, además de una gran variedad de compuestos presentes de forma natural en los vegetales.
Su contenido en folatos resulta especialmente interesante, ya que esta vitamina participa, entre otras funciones, en la formación normal de las células sanguíneas y en el funcionamiento del sistema inmunitario. También destacan por sus carotenoides, entre ellos luteína y zeaxantina, dos compuestos que se acumulan en la retina y están especialmente relacionados con la salud ocular.
Y más allá de hablar de nutrientes individuales, las espinacas tienen una ventaja muy práctica: son tremendamente versátiles. Podemos utilizarlas en salteados, tortillas, cremas, rellenos, ensaladas o, como en esta receta, convertirlas en el ingrediente principal de una lasaña.
Precisamente esa versatilidad puede ayudarnos a incorporar verduras con más frecuencia sin tener la sensación de estar comiéndolas siempre de la misma manera. Y cuando queremos mejorar nuestra alimentación, encontrar formas de comer verdura que realmente nos gusten es mucho más útil que limitarnos a saber que «hay que comer más».
Comer más verduras sin vivir de ensaladas
Una de las dificultades que aparece cuando alguien quiere mejorar su alimentación es conseguir que las verduras estén presentes con más frecuencia sin terminar comiendo siempre lo mismo.
Y aquí la cocina tiene muchísimo que decir. Una lasaña, una crema, unas verduras al horno, un salteado o una salsa pueden ser formas completamente diferentes de utilizar el mismo alimento. Tener varias maneras de preparar las verduras hace mucho más fácil incorporarlas al día a día y, sobre todo, disfrutarlas.
Si precisamente lo que te cuesta es organizar comidas variadas, encontrar ideas o conseguir que las verduras tengan más presencia en tus menús, la organización de menús es uno de los aspectos que podemos trabajar en consulta.
Cómo preparar la lasaña de espinacas
La base de esta receta son las espinacas a la catalana, con ese contraste tan característico entre las espinacas, las pasas y los piñones. A partir de ahí las utilizamos como relleno para preparar una lasaña diferente y muy sabrosa.
Puedes prepararla para comer en el momento o dejarla hecha con antelación, algo especialmente práctico cuando quieres organizar algunas comidas de la semana y no cocinar desde cero cada día. Esta es la receta ideal para aplicar el «cocina una vez, come dos».
La combinación de espinacas, pasas y piñones no es casual: forma parte de nuestra tradición gastronómica. Las espinacas a la catalana tienen su origen en la cocina medieval y aparecen documentadas en antiguos recetarios catalanes. Si te apetece conocer la receta tradicional, puedes encontrarla en la web oficial de turismo de Catalunya.

Lasaña de espinacas a la catalana
Equipo
- 1 Fuente apta para el horno
Ingredientes
- 500 g de espinacas frescas
- 1 paquete de placas de lasaña pre-cocidas o para cocinar
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 100 g de piñones
- 70 g de pasas
- 500 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- 100 g de queso rallado puede ser parmesano o el que prefieras
- Aceite de oliva v.e.
- Sal pimienta y nuez moscada al gusto
Instrucciones
- Cocinar las espinacas: Hierve agua con sal en una olla. Cocina las espinacas durante 5 minutos. Luego, escúrrelas bien para quitarles toda el agua y resérvalas (déjalas en la escurridora mientas haces los siguientes pasos, contra más escurridas mejor)
- Sofreír las verduras: Pica la cebolla y los ajos. En una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríelos hasta que estén dorados. Añade los piñones y las pasas, y cocina unos minutos hasta que los piñones estén dorados.
- Mezclar las espinacas: Añade las espinacas ya cocidas y escurridas a la sartén. Mezcla bien con las pasas y piñones. Sazona con sal y pimienta.
- Preparar la salsa bechamel: En un cazo, derrite la mantequilla a fuego bajo. Luego añade la harina y cocina un par de minutos removiendo constantemente, hasta que se vaya el olor de harina cruda. Agrega la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta que la salsa espese. Sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Cocinar las placas de lasaña: Si las placas de lasaña necesitan cocción (según el paquete), cocínalas en agua hirviendo con sal. Si son pre-cocidas, simplemente sumérgelas en agua caliente unos minutos para ablandarlas.
- Montar la lasaña: En una fuente de horno, coloca una capa de placas de lasaña. Encima, añade una capa de la mezcla de espinacas con pasas y piñones. Luego, una capa de bechamel. Repite el proceso (placas, espinacas, bechamel) hasta terminar con una última capa de placas de lasaña.
- Cubrir con bechamel y queso: cubre la última capa de placas con el resto de la bechamel y espolvorea queso rallado por encima.
- Hornear: Hornea a 180°C durante 25-30 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y burbujeante.
- Reposar y Servir: Deja reposar la lasaña unos minutos antes de cortarla y servirla.
Notas
FAQ
¿Puedo preparar la lasaña de espinacas con antelación?
Sí. Es una receta que puedes dejar preparada con antelación y terminar de calentar u hornear antes de servir, por lo que resulta muy práctica para organizar las comidas.
¿Las espinacas son una buena fuente de hierro?
Las espinacas contienen hierro, pero se trata de hierro no hemo, cuya absorción es menor que la del hierro hemo presente en alimentos de origen animal. Acompañar las fuentes vegetales de hierro con alimentos ricos en vitamina C puede favorecer su absorción.
¿Puedo utilizar espinacas congeladas para preparar la lasaña?
Sí. Las espinacas congeladas son una alternativa práctica. Es importante eliminar bien el exceso de agua después de cocinarlas para evitar que el relleno de la lasaña quede demasiado líquido.
¿Qué puedo acompañar con una lasaña de espinacas?
Esta lasaña de espinacas es un plato bastante equilibrado y completo, por lo que no necesita demasiado acompañamiento. Si quieres aumentar la proporción de verduras de la comida, puedes servirla con una ensalada o una crema de verduras. Y si buscas aumentar la saciedad o el aporte de proteínas, puedes añadir una pequeña ración de algún alimento proteico que encaje con el resto del menú. Lo importante es adaptar el conjunto a tu apetito y necesidades.
Ruth Magem
Dietista
Colegiada ASNADI 1002