Si con el calor sientes las piernas pesadas y la retención de líquidos te pasa factura, este caldo diurético es un auténtico “mano de santo”. Eso sí… moverse es fundamental, porque un caldo puede acompañar, pero no hace milagros.

Está preparado a base de verduras y, durante la cocción, parte de sus minerales y otros compuestos solubles pasan al agua del caldo. Además, aporta líquido y podemos tomarlo frío o caliente, algo que lo convierte en una receta mucho más versátil de lo que parece.

Fácil de preparar, sin ingredientes misteriosos y perfecto para acompañar una alimentación equilibrada, en verano puedes tenerlo preparado en la nevera y en invierno disfrutarlo bien caliente antes de las comidas o, por qué no, a media tarde.

Verduras, hidratación y retención de líquidos

Cuando hablamos de retención de líquidos tendemos a buscar inmediatamente alimentos o bebidas con efecto diurético, pero es mucho más interesante mirar el conjunto. Una buena hidratación, una alimentación con una presencia importante de frutas y verduras y mantenernos activos forman parte de unos buenos hábitos diarios.

Las verduras utilizadas en este caldo aportan principalmente agua y diferentes vitaminas y minerales. Además, preparar un caldo casero nos permite decidir exactamente qué ingredientes utilizamos y ajustar la cantidad de sal que añadimos.

Y hay algo especialmente importante: si la sensación de piernas pesadas o hinchadas aparece con el calor, no todo depende de lo que comemos o bebemos. El movimiento tiene un papel fundamental, ya que la contracción de los músculos de las piernas ayuda al retorno venoso.

Cómo tomar el caldo diurético

En frío, es el aliado perfecto del verano. Refrescante y ligero, resulta especialmente apetecible esos días en los que el calor te pesa, literalmente.

En caliente, es reconfortante y una manera agradable de incorporar líquido cuando apetecen preparaciones calientes.

Antes de las comidas principales, solo o con un chorrito de zumo de limón fresco.

También puedes tomarlo en otros momentos del día, pero no es necesario beber grandes cantidades ni utilizarlo como sustituto habitual del agua.

Y un poco de sentido común: si tienes hipotensión o tendencia a la tensión arterial baja, o tomas medicación para la hipertensión o fármacos con efecto diurético, no conviene abusar de este tipo de preparaciones con la intención de aumentar la eliminación de líquidos. En estos casos, es mejor consultar con tu médico antes de utilizarlas de forma habitual.

Vídeo de la receta en Instagram

Caldo de verduras de aprovechamiento: aquí no se tira nada

¿Cuántas veces has encontrado en la nevera una zanahoria medio seca, el perejil un poco mustio o esa parte verde del puerro que te cortan en la frutería y no sabes qué hacer con ella? Spoiler: todo eso es ORO para hacer caldos. En lugar de tirarlo, lávalo bien, córtalo en trozos y guárdalo en una bolsa o recipiente en el congelador. Lo mismo con la rama de apio que se ha puesto un poco triste, los extremos de los espárragos o incluso las hojas de algunas verduras.

Cuando llegue el día de hacer caldo, sacas tu “kit de aprovechamiento”, lo echas a la olla y listo. Menos desperdicio, más sabor y un caldo con identidad propia. Porque sí, cocinar bien también es saber aprovechar lo que ya tenemos.

Cómo preparar caldo diurético casero

Prepararlo no tiene ningún misterio y es además una receta perfecta para hacer en cantidad. Puedes guardar parte en la nevera para los días siguientes y decidir en cada momento si te apetece tomarlo frío o caliente.

Vamos con la receta.

Caldo diurético para tomar frío o caliente

Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 1 hora 30 minutos
Raciones 6

Ingredientes
  

  • Agua a temperatura ambiente nunca caliente
  • 2 unidades Puerros limpios y cortados en trozos medianos
  • 2-3 ramas Apio aprox. 200 gramos incluyendo hojas si las tiene, cortadas en trozos
  • 1 unidad Cebolla grande pelada o sin pelar y cortada en cuartos
  • 1 unidad Nabo pelado y cortado en trozos
  • 1 buen puñado Perejil fresco incluyendo tallos
  • Espárragos las partes duras que normalmente desechamos puedes ir guardándolas en el congelador hasta tener suficientes para un caldo, no las tires
  • 1 unidad Zanahoria mediana sin pelar y cortada en rodajas opcional para un toque dulce
  • Hierbas aromáticas: romero y tomillo en cantidad generosa un poco de jengibre, salvia y/o laurel. Pueden ser frescas o secas
  • NO PONGAS SAL NI INGREDIENTES CON SODIO COMO MISO O SOJA EN NINGÚN MOMENTO

Instrucciones
 

  • Coloca todas las verduras y hierbas en la olla y cúbrelas con agua del tiempo (nunca caliente).
  • NO PONGAS SAL NI INGREDIENTES CON SODIO COMO MISO O SOJA, EN NINGÚN MOMENTO.
  • Lleva a ebullición y deja hervir durante 90 minutos a fuego bajo.
  • Apaga el fuego y deja reposar 30 minutos antes de colar.
  • Sirve caliente o deja enfriar y guarda en la nevera para disfrutarlo bien fresquito.

Notas

Tip para aprovechar los espárragos
Las partes duras de los espárragos suelen acabar en la basura, pero son perfectas para hacer caldo. La próxima vez que los uses en otra receta, no las tires. En su lugar, guárdalas en una bolsa o recipiente hermético en el congelador. Cuando tengas suficientes, las sacas y las usas directamente para hacer este caldo diurético.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre el caldo diurético

 

¿Puedo tomar el caldo diurético frío?

Sí. Puedes tomarlo perfectamente frío y, de hecho, es una de las formas más agradables de consumirlo durante los meses de calor. Prepáralo con antelación, déjalo enfriar y consérvalo correctamente refrigerado hasta el momento de tomarlo.


¿Puedo preparar bastante cantidad y congelarlo?

Sí. Hacer una olla grande de caldo y congelarlo en porciones es una forma estupenda de aprovechar el tiempo en la cocina. Puedes descongelar únicamente la cantidad que necesites y tomarlo frío o calentarlo.


¿Tengo que añadir sal al caldo?

No necesariamente. Las propias verduras aportan sabor y puedes utilizar hierbas, especias, limón u otros ingredientes para darle más intensidad. Si añades sal será menos diurético, puedes ajustar la cantidad a tu gusto y a tus necesidades.


¿Un caldo diurético elimina la retención de líquidos?

No debemos esperar que un único alimento o bebida solucione por sí solo la retención de líquidos. La hidratación, la alimentación, el movimiento y otros factores pueden influir, y además la hinchazón puede tener diferentes causas. Si te ocurre con frecuencia, merece la pena entender qué hay detrás en lugar de limitarse a buscar alimentos “diuréticos”.


¿El caldo también cuenta como parte de la hidratación?

Sí. La hidratación no procede exclusivamente del agua que bebemos. Los líquidos que tomamos y el agua presente en los alimentos también contribuyen a cubrir nuestras necesidades hídricas. Un caldo de verduras aporta principalmente agua y puede ser una opción más dentro de la hidratación del día, aunque el agua debe seguir siendo nuestra bebida principal.

Si quieres ampliar esta información, Canal Salut explica de dónde procede el agua que necesita nuestro organismo y cómo mantener una buena hidratación.

Dietista Barcelona
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